
Sin embargo, como explica Diana Lenzi, presidenta de CEJA (Consejo Europeo de Jóvenes Agricultores), el cambio generacional es uno de los requisitos previos para mejorar la competitividad del sector agrícola a largo plazo y garantizar una producción alimentaria sostenible en el futuro. «Es importante ofrecerles a las nuevas generaciones una formación adecuada y brindarles las herramientas necesarias para ayudarles a construir un futuro en el sector, a partir de una concepción de negocio sostenible. Sobre todo, es fundamental apoyar a los jóvenes agricultores en la etapa inicial del negocio, en la que los costes son más elevados. Desde CEJA, trabajamos de forma incansable para encontrar soluciones tendientes a facilitar el cambio generacional, siempre desde el consenso en la mesa de toma de decisiones en la que todos los agricultores, noveles y con experiencia, pueden expresar sus exigencias y necesidades reales».
Por su parte Scott Downey, profesor en la Universidad de Purdue, EE. UU., y director de la unidad académica Center for Food and Agricultural Business (Centro para el desarrollo de la industria alimentaria y agrícola), opina, en términos de capacitación, que será necesario que los futuros jóvenes agricultores tengan una amplia y vasta formación en tecnología y procesos digitales. «Yo diría que contar con habilidades tecnológicas será un requisito excluyente para trabajar en el sector agrícola y, por tanto, las nuevas generaciones tendrán que estar preparadas para ello. En los próximos años, el análisis y uso de datos ocupará un lugar cada vez mayor en las empresas agrícolas, ya que determinará los procesos de toma de decisiones no solo de las grandes empresas sino también de las más pequeñas. La transformación digital y tecnológica no involucra de forma exclusiva a los agricultores, sino a todos los integrantes de la cadena productiva del sector, incluidos los proveedores».
Por último, Giorgia Scaglia, especialista en comunicaciones del establecimiento agrícola Scaglia Farm, ubicado en el norte de Italia y dirigido por su familia, nos comparte su experiencia personal sobre este tema.
«Al establecimiento Scaglia Farm lo fundó mi bisabuelo en 1931; hoy, lo administran mi padre y mis tíos. Mi hermana, mis primos y yo heredaremos el negocio en el futuro. Si me preguntan si noto alguna diferencia entre nuestra generación y la de mi papá y mis tíos, tengo que responder que sí, sin lugar a dudas. Gracias a nuestros estudios hemos tenido la oportunidad de examinar y comprender la importancia de las nuevas tecnologías y los nuevos métodos de producción. Esto nos ha permitido aportar nuevos enfoques a la empresa e implementar estrategias ‘AgTech’. Podría nombrar una gran cantidad de diferencias entre las distintas generaciones que trabajan en el sector. Sin embargo, también podría nombrar un denominador común que nos une: la pasión y el amor por la tierra y por lo que hacemos».
En este enlace, puede ver el episodio completo: https://www.bkt-network.com/the-generation-shift