Madrid, 26 de enero de 2026. Mientras los focos de la diplomacia mundial apuntan a Nueva Delhi, donde mañana martes 27 de enero se espera la firma del mega acuerdo comercial entre la Unión Europea y la India, desde ASAJA mantenemos la guardia alta. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo, António Costa, ya se encuentran en suelo indio para sellar un pacto que afectará a 2.000 millones de personas y al 25% del PIB mundial.
Pero detrás de las grandes cifras macroeconómicas, los agricultores y ganaderos españoles nos preguntamos: ¿A qué precio se vende nuestra soberanía alimentaria esta vez?
La agricultura: La eterna moneda de cambio
La historia parece repetirse. Tras la reciente y dolorosa firma con Mercosur, Bruselas se ha lanzado a una carrera desesperada por «diversificar socios» ante la inestabilidad de EE. UU. y China. La India, que ya es la economía que más crece en el mundo, ha puesto sobre la mesa sus condiciones: más mercado para su industria y su tecnología a cambio de abrir sus puertas a nuestros productos.
Si bien es cierto que el acuerdo promete rebajar los aranceles asfixiantes (muchos superiores al 100%) para nuestro aceite de oliva y nuestros vinos, no podemos dejarnos cegar por los espejismos. El acceso a un mercado de 1.400 millones de personas es una oportunidad innegable, pero los riesgos que se esconden en la «letra pequeña» que se firma mañana son preocupantes.
Nuestras líneas rojas: Arroz, Azúcar y Reciprocidad
Desde ASAJA hemos sido claros en las reuniones previas con el Ministerio y la Comisión. Mañana no solo se firman aranceles; se firma la supervivencia de sectores estratégicos:
- La amenaza del arroz, tabaco, maíz dulce y azúcar:
La India es el mayor exportador mundial de arroz, y sin cláusulas de salvaguardia estrictas y automáticas, la entrada masiva de arroz indio podría hundir los precios en el Guadalquivir, el Delta del Ebro y Valencia. ASAJA exige que el arroz de grano redondo quede fuera de las concesiones. Asimismo, otros cultivos estratégicos como tabaco, maíz dulce y azúcar también están bajo amenaza ante importaciones masivas y falta de protección suficiente. ASAJA reclama medidas específicas de salvaguardia para evitar pérdidas de rentabilidad y garantizar la supervivencia de estos sectores en España - Reciprocidad: No permitiremos que entre en Europa ni un solo grano de arroz, kilo de frutas y hortalizas, tabaco o producto agrícola tratado con fitosanitarios que aquí tenemos prohibidos. Si el triciclazol es ilegal para un agricultor español por la razón que sea, debe serlo también para lo que venga de fuera. La reciprocidad no es negociable; es una cuestión de justicia y seguridad alimentaria.
- Estudio de impacto: ASAJA reclama que, antes de firmar cualquier acuerdo comercial con países terceros, la UE realice y publique un estudio de impacto sobre el sector agrario que sea creíble y objetivo. Posteriormente, también exige evaluaciones periódicas de los efectos en las producciones europeas.
- Cláusulas de salvaguardia: ASAJA solicita asimismo que se deje a todos los sectores sensibles fuera del acuerdo y, además, la aplicación de cláusulas automáticas de salvaguarda efectivas y ágiles.
- Complementariedad: En productos perecederos, los acuerdos comerciales han de buscar la complementariedad con la producción agraria europea.
- Competencia Desleal: Con una población activa agraria del 44% en la India, frente a las exigencias burocráticas y laborales que sufrimos en España, la competencia es, sencillamente, imposible sin una protección real.
Geopolítica vs. Realidad Rural
El Gobierno español habla de «autonomía estratégica» y de la necesidad de India como socio ante los conflictos globales. Sin embargo, desde el campo recordamos que no hay autonomía estratégica sin una despensa propia y rentable. No podemos seguir siendo el sector que paga la factura de los intereses de la industria y el sector servicios.
Mañana es el día
Mañana, 27 de enero, los despachos de Nueva Delhi decidirán el futuro de muchas de nuestras explotaciones. Desde ASAJA seguiremos vigilando cada coma del anexo técnico. No aceptaremos un acuerdo que no garantice la reciprocidad en el uso de materias activas fitosanitarias y que no proteja nuestras Indicaciones Geográficas frente a las imitaciones indias. Bruselas debe elegir: o protege su modelo agroalimentario o lo entrega definitivamente a terceros países.
Fuente: AVA Asaja
