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No hay justificación para caídas tan fuertes, entre el 45% casi y el 38% en la variedad comuna y largueta, respectivamente. Ni el aumento de producción, ni la crisis sanitaria, ni la alta demanda. España exporta la mayor parte de su producción de almendra de alta calidad a otros países europeos e importa a precios más caros que no cumplen nuestros mismos estándares ni de calidad ni medioambientales, fomentándose así una competencia desleal. ASAJA GRANADA exige a las Administraciones nacional y autonómica un Plan de Reconversión en el sector que apoye la almendra autóctona y el fomento del consumo.


El precio de la almendra inició su tendencia bajista a comienzos de año a un ritmo lento al principio y con una estrepitosa caída en el último mes, pasando de 5,40 euros/kilo grano a 3,07 euros/kilo grano la variedad comuna (-44,18%) y de 5,62 euros/kilo grano a 3,49 euros kilo grano la variedad largueta (-37,9%). No hay justificación para caídas tan fuertes de más del 42% y casi 39% en las variedades comuna y largueta, las más abundantes en Andalucía, junto con la Marcona, que también ha bajado desde 6,58 euros a 5,06 euros/kilo gran (-23,1%). Ni el aumento de producción que se estima en 95.579 toneladas en España, siendo Andalucía la que más cosecha prevé con 29.800 toneladas, de ellas 10. 950 toneladas en la provincia de Granada, máxima productora; ni la crisis sanitaria por el cierre del canal comercializador HORECA, ni la alta demanda. Se trata de un mercado muy especulativo en el que los operadores fuerzan a los agricultores a que entreguen almendra en los almacenes a resultas, sin precio, y, asimismo, muy presionado por las importaciones de almendra americana de California. A este ritmo solo sobrevivirá la alta producción de las nuevas plantaciones y el cultivo tradicional de la almendra, que supone el 80% del total, tendrá que abandonarse, con el consiguiente riesgo de despoblamiento rural y desertización.

España es tradicionalmente un país importador de almendra y deficitario en producción (en años pasados la producción media ha estado en torno a las 64.000 toneladas y el consumo en 73.000 toneladas), aunque no toda la almendra que importamos se queda en nuestro país y, al mismo tiempo, exportamos nuestra almendra de mayor calidad a mercados internacionales, sobre todo, europeos. Las nuevas plantaciones en regadío han cambiado las cosas en los últimos tres años y las producciones han aumentado, continúan sin embargo las mismas prácticas comerciales. En este escenario el cultivo tradicional de almendra, en secano, y con menores rendimientos, es el que más está sufriendo la caída de los precios y la provincia de Granada, con 67.975 hectáreas productivas, de las cuales 63.000 has en régimen de aprovechamiento en secano (el total en Andalucía son 124.777 has), está viendo venir un difícil panorama para uno de sus cultivos emblemáticos, junto al olivar, asimismo en crisis.  

Desde ASAJA GRANADA solicitamos a las Administraciones nacional y autonómica que no dejen de lado este problema y pongan freno a importaciones que no cumplen nuestros estándares productivos de calidad y medioambientales y afronten un Plan de Reconversión en el sector que apoye la almendra autóctona y fomente el consumo.




Fuente: Asaja Granada