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Muchas de las jornadas de protesta de los agricultores y ganaderos en toda España se están viendo envueltas en incidentes represivos y restricciones injustificadas por parte de las autoridades y de la policía nacional, como así sucedió ayer en el Puerto de Algeciras, con cargas desproporcionadas contra los manifestantes o en la concentración ante la Subdelegación del Gobierno en Granada del pasado 20 de febrero, donde el organismo estatal minimizó el alcance de la acción con la prohibición de la entrada de dos tractores con remolques cargados de compost que estaban autorizados.





Los agricultores y ganaderos solo quieren hacer oír sus reivindicaciones ante la crítica situación que sufre el campo por los costes de producción disparados, la competencia desleal con terceros países; la excesiva burocracia; las políticas que entorpecen la actividad agraria, la falta de mano de obra, la reducción de los apoyos de la PAC y su complejidad, así como la falta de infraestructuras para combatir la sequía. Y no se puede olvidar que el sector primario es un componente crucial en la economía de un país; la base de su seguridad alimentaria; que fija la población en el mundo rural; que garantiza el suministro de alimentos, incluso en tiempos difíciles, y que sus demandas deben tratarse como un problema de Estado que hay que solucionar y no combatir.  

 

ASAJA GRANADA expresa, por tanto, su indignación ante la falta de sensibilidad y empatía del Gobierno que opta por la coerción y el desprecio en lugar de atender las demandas de los agricultores y ganaderos que se manifiestan legítimamente y que, afortunadamente, sí cuentan con el apoyo mayoritario de la sociedad.