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Solicitarán al CIATF y a Balten información sobre los proyectos hidráulicos a ejecutar próximamente para estudiar cuáles se podrían priorizar o sustituir por alternativas más viables, eficaces y rápidas. “Es preferible desalar en vez de realizar trasvases de agua de unos municipios a otros porque se estaría condicionando la disponibilidad hídrica”, José Timón, secretario general de ASAGA Canarias.


El secretario general de la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Canarias (ASAGA Canarias), José Timón, se ha reunido con los representantes de los agricultores de la Isla Baja ante la grave situación de sequía que padecen las explotaciones agrícolas de la zona norte de Tenerife. La falta de agua de riego afecta, sobre todo, a los municipios de Buenavista del Norte, Los Silos, Garachico y el Tanque donde predomina el cultivo de plátano además de aguacates, papas y hortalizas.

Timón señala que “la situación es grave porque no hay reservar para regar los cultivos” y explica que los dos proyectos que tenía previstos ejecutar el Cabildo Insular de Tenerife como son la adquisición de los excedentes de agua de invierno de la planta desaladora de la Monja (Buenavista del Norte), actualmente en proceso de ampliación, para su almacenamiento en la Balsa de Taco no fue posible este verano y se tendrá que retrasar a 2021. Por otro lado, la opción de poner a disposición de los productores el agua procedente de la desaladora del campo de Golf tampoco se ha hecho efectiva.

Ante este panorama, ASAGA Canarias solicitará al Consejo Insular de Aguas de Tenerife (CIATF) y a la empresa pública Balsas de Tenerife (Balten) un encuentro para abordar los próximos proyectos hidráulicos a ejecutar en esta zona, estudiarlos con los agricultores afectados y valorar cuáles se podrían poner en marcha a corto o medio plazo, que sean viables y aporten solución a la situación de sequía.

Entre las opciones que se puedan barajar, el secretario general de ASAGA Canarias aboga por “potenciar la ampliación o creación de plantas desaladoras en esta zona que permitan aprovechar un recurso disponible como es el agua de mar y reestudiar los trasvases de agua de unos municipios a otros como se pretende. Este tipo de obras requieren inversiones más cuantiosas además de que se estarían condicionando las necesidades hídricas de una determinada zona a la disponibilidad de agua de la otra, teniendo en cuenta que los recursos hídricos de la isla disminuyen paulatinamente”.



Fuente: Asaja Canarias