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El director general de ASAJA-Andalucía, Félix García de Leyaristy, considera que este incremento puede contribuir a dar respuesta a la crisis que soportan las explotaciones agrarias


El proyecto de Ley de Presupuestos de la Junta de Andalucía contempla un incremento de casi el 25% del presupuesto de la Consejería de Agricultura, que contará con 2.329,5 millones de euros (excluyendo la Pesca y los fondos del FEGA), lo que permite contar con 456 millones de euros más que en el presupuesto prorrogado de 2022.

Se trata sin duda de una buena noticia para el sector agrario, tal como puso de manifiesto esta semana en su comparecencia ante la Comisión de Hacienda del Parlamento de Andalucía el director general de ASAJA-Andalucía, Félix García de Leyaristy, quien tras analizar la estructura del gasto de la Consejería de Agricultura valoró que el 70% del presupuesto (uno de cada tres euros) se destine a inversiones.

Ante un contexto de gran incertidumbre por las consecuencias para el sector de la invasión de Ucrania, la crisis energética, la alta inflación, el efecto arrastre COVID-19, la entrada en vigor de una nueva PAC con más burocracia, más exigencias medioambientales y menos presupuesto para Andalucía y, sobretodo bajo la sombra del fantasma de la grave sequía que ha diezmado producciones y mermado las rentas de los agricultores y ganaderos, cualquier ayuda que llegue al sector es bienvenida.

Por ello, el director de ASAJA-Andalucía valora que el Gobierno de la Junta de Andalucía considere al sector como uno de los pilares fundamentales de su política presupuestaria. Ahora bien, esta respuesta positiva desde el punto de vista presupuestario debe ir también acompañada de una respuesta eficiente de la gestión de los fondos, para que se pongan cuanto antes a disposición del sector ayudando a amortiguar los nocivos efectos de esta crisis sin precedentes que estamos padeciendo.

Para ello es fundamental: mejorar la eficacia y la eficiencia de la administración, lograr una simplificación real y efectiva de todo tipo de trámites, impulsar la administración electrónica y mantener una buena interlocución y coordinación con las organizaciones profesionales agrarias.

En concreto, el presupuesto para ordenación y mejora de la producción agrícola y ganadera ve incrementado su presupuesto en un 53%. Este programa contará en el ejercicio de 2023 con un montante de 413 millones de euros que se destinarán a la incorporación de jóvenes agricultores (76 millones de euros) a la mejora de caminos rurales (88,4 millones de euros), a la modernización de  explotaciones (60,7 millones de euros), y a la mejora de la sanidad animal y vegetal o el apoyo a los seguros agrarios (12 millones de euros).

El programa 7.1.F. de apoyo al sector productor agrícola y ganadero destinado principalmente a la tramitación de los expedientes de ayudas directas de la PAC, de las medidas agroambientales y de producción ecológica experimenta un  incremento de casi un 50%, llegando hasta los 192 millones de euros.  Este programa tiene la importante función de hacer llegar en tiempo y forma el dinero a los agricultores y ganaderos que cumplen año tras año con sus compromisos.

Esperamos que el aumento de casi un 21% en gastos de personal ayude de forma definitiva a cumplir con los objetivos de mejora de la eficacia y eficiencia de la administración, optimizando el procedimiento de tramitación de ayudas dando en todo momento una información clara y accesible sobre las convocatorias previstas.

El programa 5.1.D. que se centra en las actuaciones de materia de agua, es uno de los que más presupuesto tiene, con un peso del 18% sobre el montante total. El montante para política de aguas se ha fijado en  444 millones de euros, con una dotación para inversiones que crece un 21% hasta los 379 millones de euros, provenientes en su mayor parte de los fondos obtenidos con el canon de mejora y depuración que no se invirtió en ejercicios anteriores.

Con estos fondos se debe conseguir el cumplimiento de gran parte de los objetivos previstos en materia de  mejoras de los servicios de abastecimiento de agua, saneamiento y depuración de aguas residuales urbanas; defensa contra avenidas, restauración y adecuación de cauces; vigilancia de la calidad de las aguas, tramitación de autorizaciones y concesiones de nuevos aprovechamientos de agua, construcción de infraestructuras… mejoras de suma importancia para la población en general y más en estos momentos que estamos padeciendo una de las mayores sequías de los últimos 20 años en Andalucía.

Con buen criterio, la Junta ha suspendido el canon de mejora y depuración para el ejercicio fiscal 2023, medida que sin duda contribuirá a la bajada de presión fiscal anunciada por la Junta de Andalucía y que cuenta con el respaldo de ASAJA-Andalucía, que valora los efectos positivos que está teniendo sobre la economía la bajada progresiva de impuestos iniciada en 2019.

El responsable de ASAJA-Andalucía se permitió volver a reivindicar la importancia estratégica que tiene el sector agrario en Andalucía, tal como ya quedó demostrado en la pandemia y en este último ejercicio tan delicado de postpandemia, en el que, pese a la sequía, las aportaciones de este sector a la economía, a las exportaciones y al empleo están ayudando a que Andalucía se mantenga a flote. Asimismo, y desde el punto de vista ambiental y territorial no podemos olvidar que los agricultores, ganaderos, y propietarios forestales cuidan y mantienen el 85% de la superficie total de Andalucía y su actividad constituye el principal instrumento de fijación de la población en el medio rural.


Fuente: Asaja Andalucía