Ella es Aída Rodrigo García: una autónoma que demuestra por qué el campo español merece ser visto, escuchado y reconocido

Aída Rodrigo García gestiona junto a su marido la ganadería ecológica OMAÑACEA con innovación y raíces. Más de 90 vacas autóctonas y un modelo circular que llega a España, Portugal y Andorra.


Sostenibilidad real: tecnología, manejo extensivo y conservación genética.


Forma jóvenes y demuestra que el futuro rural se escribe con ambición.