Se calcula que unas 100 hectáreas de tomate, 250 hectáreas de maíz, 200 hectáreas de arroz y 100 de olivar se han visto muy dañadas por culpa de la climatología

 

APAG Extremadura ASAJA denuncia la pasividad con la que está actuando la Junta de Extremadura ante los daños que causaron el último episodio de viento, lluvia y pedrisco registrado este pasado fin de semana en el este de la región.

Municipios de la Serena,  La Siberia extremeña y Vegas Altas se han visto fuertemente castigados por las lluvias y el granizo que en poco tiempo asolaron cientos de hectáreas agrícolas y causaron perjuicios en diversas explotaciones ganaderas.

Cuatro días después de las tormentas los agricultores y ganaderos de esta zona de Extremadura siguen esperando a que técnicos de la Consejería de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio visiten las explotaciones afectadas, con el fin de cuantificar los daños producidos por la adversa climatología y que sean declaradas zonas de emergencia.

Según las estimaciones de APAG Extremadura ASAJA, se calcula que unas 100 hectáreas de tomate, 250 hectáreas de maíz, 200 hectáreas de arroz y 100 de olivar se han visto muy dañadas por culpa de la climatología, por lo que urge poner en marcha medidas de apoyo para paliar los daños ocasionados.

Sin embargo, el tiempo pasa y la Consejería sigue sin pronunciarse al respecto, por lo que esta organización insta a que de una vez coja el toro por los cuernos y se comprometa con los agricultores y ganaderos perjudicados creando un fondo de contigencia que paliar los daños ocasionados por las tormentas.

APAG Extremadura ASAJA espera que la visita de los técnicos se produzca cuanto antes y se elabore un informe riguroso en cuanto a la superficie agraria y cultivos dañados.